aunque me cueste publicitarlo, aquí he colgado un vídeo buenisissíssimo

en pocos días será borrado de la faz de mi deshonra, así que no os preocupéis.

yo nunca tuve una consola. así podría comenzar la apología de un vulgar asesino…

se suponía que con el atari un chavalín medio podía hacer maravillas. vaya, yo no pasé del barbarian y de los primeros ultima, cuando todavía eran de escribir. por casa sedimentaba la curiosa idea de que con los juegos de leer y escribir (thork, masquerade, hitchhikers’ guide to the galaxy…) íbamos a aprender algo. lo prodigioso es que lo hice, cada vez que no sabiendo cómo ganaba algún punto flipaba. no podía ni repetirlo! en fin, lo de los videojuegos me lo perdí porque fue como perder la virginidad con algo así como shopenhauer. y no digo que shopenhauer no fuera cariñoso o divertido, simplemente que de thork no me enteré de nada… ahora lo buscaré porque habían pasado 20 años sin pensar en aquello.

en fin. videojuegos en museos. hay uno es sabadell (instituto de paleontología de catalunya) en el que viajas por el cretácico. mola porque la pantalla es grande. nosotros no conseguimos salir de un punto indeterminado del mar, y la conserje nos dijo que se colgaba día sí día también.

yo la pega que les veo es que:

a. si son “educativos” en general acaban siendo un rollo. hay excepciones, pero son raras. yo personalmente no las conozco.

b. los videojuegos buenos son o largos o adictivos. en ambos casos poco aptos para museos, con excepción de los multiplayer.

c. los multiplayer son un sarao muy complicado como herramienta educativa.

d. como dicen aquí, el arte tarda en fraguar.

por otro lado, como muchas películas, una buena ambientación sirve como recurso educativo, así como las simulaciones de procesos reales o esquemáticos (véanse los simuladores tecnológicos y deportivos, y los sim city, civilizations, y los de romanos etc) Si el misterio o la plataforma es en el louvre, pues puede metérsele chicha.

hoy en día, creo que los videojuegos siguen siendo más adecuados para el hogar o centros recreativos, o salas de espera/dejaniños en museos. es mucho más social una reactable o un sencillo google earth táctil que un videojuego (aunque en museos de guerra o la policia seguro que cabían algunos pumpún)

pero centrándome: yo en un museo metería una versión simplificada y competitiva (multiplayer o equipos) del Sim City. Yo aprendí muchísismas cosas con él, y me parece que, desde la distancia y sospechando que debe haber versiones o alternativas mucho más complejas hoy en día, es una herramienta ideal para atisbar interacciones complejas en sistemas dinámicos como una ciudad, metáfora de todo.

yo voto por estos (los dos últimos me los ha recomendado un amigo)

1. uno, muy al caso: “president for ever + primaries”, total. es como el sim city, una simulación del hormiguero, donde lo que hay que hacer es ganar y calcificarse, usando todo tipo de estrategias interrelacionadas. yo lo trucaría un poco, porque aunque debe ser bastante canino seguro que no incorpora herramientas fundamentales como el chanchulleo a gran escala, el envenenamiento de contrincarios, y el uso de señoras de la limpieza de hoteles caros.

us political game president forever

us political game president forever

en el juego, aparentemente, no solo se usan las distintas “armas” tradicionales, si no que pueden consultarse casos históricos y cambiar entre varios escenarios.

adecuado para todo tipo de museos como temporal, o de manera más estable en museos con contenidos de ciencias sociales, periodismo, y geopolítica.

2. de matemáticas: ko’s journey . tras consulta (vía colega) del wired, ha sido votado como uno de los mejores. está desarrollado para escuelas (y hogares) pero es muy fácilmente aplicable a museos, sobre todo con grandes pantallas o pizarras táctiles y como parte de sesiones intermediadas con grupos.

mezcla aventura con diversión y retos matemáticos aplicados: es decir, cotidianos.

y 3. limpia tu planeta!! vuelve a ser de simulación, todos ellos hijos del simcity original! un urbanista/edil tiene que gestionar una ciudad buscando la máxima sostenibilidad y menor imapcto ambiental, en una multitud de variables. como el primero, tiene el inconveniente de que estos juegos a) tardan en dominarse, y b) una vez ahí vician mucho, por lo que es difícil ofrecerlos como recurso abierto a un público numeroso.

y como última consideración, sin llegar hasta los nuevos museos de y sobre videojuegos, creo que lo ideal sería poder encontrar terminales en las áreas de juego con un catálogo considerable de juegos disponibles, incluyendo clasificación de oferta por edades y temas, juego de la semana, etc… con la limitación de que todos ellos deberían ser inmediatos (sin necesidad de aprendizaje) y con una duración explícitamente limitada, así como primarse los multiplayer o grupales. pero en fin, es un campo donde mejor consultar a una experto… el resto es nostalgia.

Hay muchas. Más habrán.

Una primera nota es que en la última conferencia Ecsite (a la que pude ir gracias a mi flamante carnet de estudiante de la UB (mitad de precio, si no es prohibitivo)) se comentaron diversas trampas y estrategias para simular Apps donde no las hay, por ejemplo utilizando contestadores programados que devuelven contenidos concretos automáticamente.
Otra cosa que comentaban, era la desconfianza en android respecto al “i-monolito”: las múltiples versiones de android dificultaban la compatibilidad, durabilidad y el esfuerzo que tanto programadores, museos y clientes estaban dispuestos a ceder a fondo perdido. adjunto link donde hablan más o menos de ello.


Y la cabra tira a la cabra tira: AQUÍ encontraréis una lista de apps  desarrolladas para/por el Natural History Museum de Nueva York. Hay muchas, la mayor parte sobre orientación y ampliación de contenidos. Las posibilidades son infinitas: desde juegos tipo RA a ladrillos de información pura. Creo que una baza importante es el uso simultáneo del juego, la geolocalización y la memoria (cada visita puede ser un paso más)

Yo, en un primer plano sencillito, para cosas que conozco y sin divagar demasiado, me quedo con la ampliación de contenidos: mediante (p.ej.) códigos QR, con la app cargada, un visitante podría aprender, superponiendo la información sobre un acuario (cámara vídeo “en abierto”) cosas sobre el acuario/recinto zoológico/planta/etc en varios niveles:

a. ecosistema representado: características y dinámica

b. especies presentes: de todo un poco

c. el mesoscosmo en concreto: curiosidades, construcción, etc

Realmente lo mejor sería un programa de reconocimiento de patrones y colores de manera que, enfocando y centrando un pez la aplicación pudiera identificar la especie en concreto y ofrecer información. si se seleccionan bien las especies (patrones, formas y colores bien contrastados) no creo que fuera imposible de hacer (incluso las cámaras de 75€ identifican sonrisas y esas cosas) y, si fuera rápido, podría funcionar a tiempo real y de forma dinámica: frente a un acuario bastaría con centrar un pez en la pantalla para sobeimponer la información que se deseara.

bueno, como se me han quedado todas las preguntas sin respuesta aparente, y no sé ni hacer mi propia nube de conzetos (para quien no sepa mucho del rollo conceptual: un concepto es esto)

poco a poco, según voy aprendiendo del oráculo cómo montar la historia ésta, aprovecho para decirme a mí mismo, yóllico lector, qué quiero hacer:

1. vida y arte. desde el crecimiento de cultivos y colonias, las camisetitas de piel humana en tubos de ensayo, la creatividad de los remedios biológicos a gran escala, y cualquier otro peligro incontrolable. por ejemplo: para la que tenga hijas: chaquetitas .

2. vida y museo. cosillas pequeñas, invertebrados, aves, micromamíferos, plantas, y el recurso cadáver. ¿dónde mejor van a estar unas musarañas que con un montón de gente mirándolas?

3. el exterior. desde los jardines botánicos, alarde del descontexto, hasta picas en flandes: por ejemplo webcams en nidos de rapaces o telemetría en directo.

4. no sé, más cosas. cómo dar vida a la ilustración científica, el método didáctico a  la hora de enseñar, el continuo de la dimensión y los canales, conzetos, conzetos, conzetos.

¿te parece bien usar animales y plantas vivos para comunicar conceptos y ejemplificar procesos?Market Research

joder, qué coñazo, sinceramente, por fin. como Javiera dijo que escribiéramos en el idoma que nos diera la gana, hoy toca plan adoquín.

después de dos abortos en blogger, perderme por las infinitas chorradas del mundo,y en general desbarrar internamente acerca del sinsentido del laberinto, he llegado hasta aquí. como no me quedan fuerzas ni ganas para nada más he planeado pasar lo poco que queda de noche útil junto a un vaso fiel, de uso más sencillo y gratificante que el rollo este.

en fin, lo de subir las actividades 1 y 2 ya para mañana. queda el anuncio e ilusión de ir subiendo cosillas que puedan resultar curiosas, eso sí, desde la estricta disciplina del pocopoco y el desorden. es ist: kleine kleine und pocoyó.

en este primer otear anuncio que la intención es hablar de meter cosas vivas en museos y rollos de museos en acuarios, zoos, jardines botánicos y en ese mundo salvaje que respira donde se acaba el ruido. a veces funciona, a veces no, y en general presenta un abanico de dudas y problemas más allá de lo que solemos hablar en el curso. está la ética, la viabilidad y sostenibilidad, el efecto, el respeto, el arte, vaya, las mismas panplinas, pero magnificadas por el hecho de que el material de trabajo a veces tiene planes propios, o como mínimo sabemos que lo intentará.

y para terminar:

¿habéis visto alguna vez un módulo con vida dentro de un museo? (qué, dónde, para qué, resultados, etc)

¿habéis visto alguna vez museografía de calidad en un acuario/zoo/botánico? (ídem)